Apuntaladah
Fez esta apuntalada. Unos edificios se recuestan sobre otros a traves de innumerables vigas d madera, en las calles mas estrechas reina la penumbra bajo unos canyizos que hacen las veces de toldo y en general todo da la sensacion d que se va a venir abajo en cualquier momento.
Los olores son variopintos, las tenerias donde tinyen las pieles para la famosa marroquineria desprenden un vaho propio de un matadero en agosto...no dejo de preguntarme como debe ser la jornada de uno de estos chavales que trabajan hasta las rodillas en un mezcla de agua, excrementos de paloma y restos putrefectos de animales... ademas de la tranquilizadora presencia del acido sulfurico. Pieles exendidas al sol de los mas colores electricos, olor, quiero beber menta.
En esta ciudad medieval bien podria residir el Balthazar de Durrell, discutiendo sobre numeros divinos (la autoridad de un cirujano y la mirada de un loco) con un doctor del islam en la universidad de estudios Islamicos de la medina; pero no.
La ciudad exhala misterio, eso es indudable, con esas entradas que no van a ninguna parte, esas callejuelas que se van desintegrando a medida que asciendes por la ciudad vieja, esos rincones a los que la luz no toca nunca, pero ahi va todo. La impresion que se le queda a uno es la de estar viviendo cerca del corazon de una manzana podrida del tamanyo del Madison Square Garden.
Hemos intentado ir al Hamam, pero la tarde es para las mujeres. Hemos entrado en el recinto y nos hemos hallado de repente enmedio de un monton de mujeres marroquies desnudas... he pensado que nos iban a matar. Las tardes pasan tranquilas, bebiendo te de menta y siguiendo a aquella mosca en su vuelo perturbado.
Pronto partimos a Marrakech.
Los olores son variopintos, las tenerias donde tinyen las pieles para la famosa marroquineria desprenden un vaho propio de un matadero en agosto...no dejo de preguntarme como debe ser la jornada de uno de estos chavales que trabajan hasta las rodillas en un mezcla de agua, excrementos de paloma y restos putrefectos de animales... ademas de la tranquilizadora presencia del acido sulfurico. Pieles exendidas al sol de los mas colores electricos, olor, quiero beber menta.
En esta ciudad medieval bien podria residir el Balthazar de Durrell, discutiendo sobre numeros divinos (la autoridad de un cirujano y la mirada de un loco) con un doctor del islam en la universidad de estudios Islamicos de la medina; pero no.
La ciudad exhala misterio, eso es indudable, con esas entradas que no van a ninguna parte, esas callejuelas que se van desintegrando a medida que asciendes por la ciudad vieja, esos rincones a los que la luz no toca nunca, pero ahi va todo. La impresion que se le queda a uno es la de estar viviendo cerca del corazon de una manzana podrida del tamanyo del Madison Square Garden.
Hemos intentado ir al Hamam, pero la tarde es para las mujeres. Hemos entrado en el recinto y nos hemos hallado de repente enmedio de un monton de mujeres marroquies desnudas... he pensado que nos iban a matar. Las tardes pasan tranquilas, bebiendo te de menta y siguiendo a aquella mosca en su vuelo perturbado.
Pronto partimos a Marrakech.

1 Comments:
eres un literato donde los haya. Tu combinación de realismo histórico y de fantasia de novela rosa és impecable, sigue ahí, Corto maltes, los aburridos te seguimos dia a dia!
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