Thursday, April 07, 2005

Semos catódicos

La muerte del Papa más catódico de la historia nos ha pillado a todos borrachos de cnn+ y noticias de la primera; si ya desde la retransmisión en directo de la primera guerra del golfo (aquellas luces y parpadeos en fóforo verde de visión nocturna entre las que intuíamos una película americana de invasiones y heroes muertos por la patria) se hizo patente la expectación que generan los medios de masas, ahora nos encontramos ante una sensación general de euforia colectiva, de enajenación mental al tomar consciencia de que estamos asistiendo a un hecho "histórico". Todo contribuye a desproveer de valor al hecho en sí para convertirlo en un mero contenido informativo que asegura una audiencia elevada y regular. Lo importante aquí es el significante y no el significado, el continente y no el contenido, el "medio" y no el fin. Asistimos incrédulos a la reiteración obsesiva de las mismas informaciones que, ligeramente matizadas con tal o cual detalle, nos martillean allá donde nos encontremos. Si, realmente la muerte de un Papa es algo que en tiempos pasados marcaba toda una serie de cambios políticos, sociales e ideológicos; la importancia de tal figura era patente en casi todos los niveles pero... y ahora??? ahora mismo??? No acaba por ser un vestigio pintoresco de un pasado, como decía Marx, romántico, propio de la era feudal y que se ha ido difuminando con la dictadura del capital??? No representa acaso la pincelada de color a una sociedad cada vez más indolente??? Pues no, todo se aprovecha en su justa medida y en los tiempos que vivimos todo esto representa una historia que viene a "alegrar" los informativos diarios para alegría de todos aquellos que conversan en la oficina sobre temas tan poco trascendentes como la chica del Man o la muerte del Papa. No pretendo negar la relevancia de la figura del Santo Padre pero si poner de manifiesto que hoy en día ya no hay medida ni coherencia. A quién de nosotros nos afecta realmente??? Cuantos se han visto afligidos o han visto su fe sin dirigente... Tal vez ahora que hay tanta publicidad católica por la tele se produzca un aluvión de conversiones y los que no practicaban regresen a la liturgia de los Domingos... tal vez se ponga de moda la pasarela vaticana y los bombachos de la guardia papal, uno ya no sabe que pensar.