Tuesday, March 07, 2006

Que hay de nuevo

Hacía ya un tiempo que no escribía por aquí, tal vez poca cosa para contar, tal vez muy ocupado, tal vez demasiado pero sin pasarse. La rutina no es una buena aliada a la hora de evitar el sofá, la cara del de enfrente en la oficina, los periódicos gratuitos... la desidia. Pero, en fin, uno necesita de estas pequeñas confesiones de cara al mundo, siempre aleatorias, agradecidas aún sin respuesta, aunque se pierdan en todos los ecos que por estos parajes nos encontramos los que paseamos y formamos el paisanaje de lo virtual.

Últimamente vengo fijándome en un personaje bastante particular con el que coincido en clase de Historia Contemporánea de España: un ciego. Un ciego que toma apuntes con una grabadora no sin antes pedir permiso una y mil veces al profesor de turno. Está allí callado y lo único que veo desde mi atrasado asiento es su coronilla despoblada y la blancura de sus facciones, de su pelo, de su calvorota; es como si la luz que no entra por sus ojos tampoco llegara a tocar su piel, a iluminar el invierno eterno de su fisonomía. Es aplicado y medra en la carrera, andará rondando los 60 años y me parece envidiable su determinación ( sé, por terceros, que se maneja muy bien con los programas de reconociento de voz), su ilusión intacta.

Tal vez nosotros que vemos más tendríamos que observar más lo que nos rodea... esta persona me hace ensoñarme y divagar.

Hablando de divagar, estreno un blog paralelo en el que iré colgando mis pequeños relatos de la gente que ve y no siente, de fracasos y de alguna mentira que otra jamás contada. Encontraréis la primera parte, el primer fascículo en:

www.poltravolta2.blogspot.com

Espero algún comentario, todas las críticas serán bienvenidas, incluso la de los críticos profesionales. A ver si se me baja el ego a donde pueda subirme a él.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home